domingo

tu.

En el perfecto equilibrio. Después de haber pasado cierto tiempo a la deriva cual náufrago en un inmenso mar lleno de olas y naufragios he ido a parar a una isla que no encontrarás. Nunca podrás dar con ella porque está totalmente fuera de las rutas en los mapas. Es mi isla de placer, el punto exacto donde no hay lugar para la infelicidad, donde está todo lo relevante, donde consigo darme en estado puro, donde se libera mi esencia. En las coordenadas imperceptibles, prácticamente inexistentes. En algún lugar perdido en medio de un mar de aburrimiento.
Aquí cada segundo cuenta y asfixio mis pulmones intentando respirar todos y cada uno de estos momentos. No necesito usar reloj porque esta isla sufre de arritmia y cada latido de su corazón tiene tanta fuerza que consigue marcar el ritmo.
Ella forma parte de mí igual que yo de ella desde que aquella corriente la puso en mi camino justo en el momento adecuado. Alguna vez había llegado a verla y creía saber de ella, estuve apunto de rozarla con la yema de los dedos. Espejismo.
Ah0ra sí sé y ahora sí he llegado a mi oasis particular, a donde tengo todo lo que necesito y me olvido de todo lo que me sobra. Y ahora es cuando ya no puedo pedir más.
He salido varias veces a explorar esta isla, la desconfianza de un primer momento...No me han hecho falta muchas expediciones para descubrirlo todo y para recorrerla entera. Después he visto cosas increibles, he descubierto nuevas sensaciones y maneras de sentir que me están ayudando a dibujar una historia, una de esas que tienen final feliz.

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