miércoles

10

Vivo aquí y ahora. Tengo muy claro lo que quiero y lo que espero, y no creo que nadie conozca mi vida mejor que yo. Ya escribí que yo no soy quién para dar lecciones de nada, tampoco me interesa hacerlo. Me siento, pienso y tecleo lo que ahora mismo lees. Me alegro de que lo leas, puede que te guste o que no, opina lo que quieras aprovecha que puedes. No tengo grandes pretensiones pero entre ellas no están ni que me entiendas ni que te guste.


Alienación mental. Ese estado de la mente que no te permite ver qué es lo que tienes alrededor, cuando estás bajo sus efectos pierdes totalmente la capacidad de interpretar la realidad, consigues olvidar la objetividad, llegas incluso a perderte tú mismo, otra identidad. ¿cómo se llega a este estado? tal vez sea una liberación del subconsciente con la que consigamos desatar nuestras reprimidas ideas y actitudes. Puede que este estado de enajenación destape lo que realmente somos. Increíble el subconsciente, bien podría ser la llave de todo lo que esconde nuestra mente, situado en el oscuro umbral de la conciencia, puede que ni siquiera la roce. Un viaje fantástico, como el entrar en otra dimensión y alcanzar nuevos sentidos y percepciones. ¿Qué importa que no sean reales? por un momento lo serán, tendrás la oportunidad de vivirlo, quédate con eso.

Y si alguna vez sales ¿qué es lo que encuentras? el caos, todo tu mundo se ha desordenado sin que te dieras cuenta, de repente, en un momento, todo ha cambiado. Tendrás que adaptarte a tu particular caos, puede que te guste vivir en él, puede que eso fuera lo que hacía tiempo que necesitabas y no te habías atrevido a buscar. Es posible que en un principio no sepas medir la situación, que la tengas demasiado cerca. Aléjate, toma la distancia que te sea necesaria para valorar qué es lo que has descubierto, no te preocupes por lo lejos que sea, no importa si son 1000 o 10.000 kilómetros. Lo importante es que consigas verlo todo claramente, que le des una perspectiva para poder encontrarle un sentido. Repásalo todo desde la distancia y cuando hayas emitido tu juicio de valor vuelve y disfrútalo. No tengas en cuenta los prejuicios que puedan hacer mella en ti. Simplemente vívelo.





domingo

7

Y otra vez me siento aquí, delante del ordenador a ver lo que sale esta vez. No tengo nada pensado, simplemente me apetecía escribir algo. Esto podría ser un experimento, empezar a dibujar letras que vayan formando palabras que sean seguidas de frases que construyan párrafos que finalmente compongan un texto. Este texto que en principio no tiene tema, veremos en lo que acaba.
Una palabra es la respuesta con sonidos a un impulso nervioso. Es la necesidad de expresar aquello que sentimos, porque no podemos guardarlo dentro. El poder de las palabras puede ser incalculable, puede entristecer a la persona más feliz o alegrar a la persona más desgraciada, dependiendo del objetivo que tenga la persona que las pronuncia, es por eso que tenemos que aprender a usar ese poder y para ello hay que saber medir nuestras palabras. Se trata de elejir las más adecuadas en cada momento, de pensar como sonaran en nuestra boca, de interpretarlas, de no causar malos entendidos. Parece un arduo trabajo, demasiado pesado, demasiadas cosas a tener en cuenta.
La respuesta a un impulso. Claro, un impulso sucede en un momento, no dipones de tiempo para pensar en todo lo anterior, simplemente pasa y olvidas todo lo que habías aprendido en teoría, no sirve de nada, ahi es cuando no controlas tus propias palabras y lo único que puedes hacer es esperar a ver la reacción de la otra persona. Si tus palabras no han tenido el efecto que esperabas puedes intentear poner un parche pronunciando perdón. Pero no aseguras nada, porque la solución no está en tus manos, acaba de entrar en juego una segunda persona y todo depende de ella, depende de en qué estima tenga esa palabra; esta palabra de seis letras debería llevar un manual consigo misma en el que nos explicara cómo y cuando utilizarla, que nos convenciera de que no debemos tener miedo de que se deslice por nuestros labios y de que no es posible usarla a la ligera. PERDÓN

viernes

5

Puede que decir que existen vidas vacías resulte demasiado duro, normalmente todos intentamos encontrar algo que nos llene, y en el caso de no dar con ello volvemos a emprender la busqueda. No es una busqueda de algo concreto, posiblemente no nos demos cuenta de que lo estábamos buscando hasta ese momento en el que aparezca y se nos encienda la bombillita.
No olvidemos que siempre está presente la excepción que confirma la regla. Hay casos en los que parece ser que no son capaces de encontrar la chispa que encienda el fuego de sus vidas, y simplemente terminan cansados de buscar, o ni siquiera lo intentan porque su felicidad consiste en apagar la llama de los demás. Estos últimos son un claro ejemplo de la decadencia humana y de lo bajo que puede llegar a caer una persona. Aparentemente no tienen mejores cosas en las que empeñar su tiempo o no tienen a alguien a su lado que les haga ver que lo mejor es preocuparse de la vida de uno mismo sin meterse en cosas ajenas que realmente cadecen de importancia para ellos. Son "personas" que ni por un momento pueden atisvar lo que es la educación (aunque yo no sea la más indicada para dar lecciones de educación) y la prepotencia les pierde ya que aunque no tengan argumentos o ni siquiera conozcan a la otra persona siempre creerán llevar la razón, y como es lójico el insulto es su lenguaje más común. Aun así puedo llegar a sentir lástima por ellos, porque a mí me es suficiente con lo que tengo, en cambio ellos, dudo mucho que puedan afirmar lo mismo, aunque pensándolo bien, tal vez puedan...hasta que llegue el día en el que alguien abra esa caja que guarda demasiadas cosas que poca gente a podido ver.